Primero prepara cada tema de forma correcta, si tienes apuntes subráyalos y descarta "la paja" de cada tema, y después acude a la ley para completar con algunos artículos que tú veas importantes y quizás no vengan en dichos apuntes, y así con lo subrayado y los artículos que hayas introducido elabora dicho tema.
Por norma general los temas decentes rondan las 3500 palabras. Más adelante cuando hagas prácticas de esos temas, verás si te sobra o te falta tiempo, y deberás retorcarlos para adaptarlos a tu velocidad de escritura.
Una vez hecho esto, estudia cada tema a fondo al menos la primera vez, si vas haciendo vueltas rápidas desde el principio lo normal es que se difuminen los temas e incluso los acabes mezclando. Comprender de lo que habla CADA tema es fundamental (imagina que le tuvieras que hacer un resumen del tema a un amigo y explicarle de qué va) luego apréndete de memoria la estructura del tema, es decir, todos los epígrafes y el orden literal de los mismos, y ya teniendo eso, el contenido de cada uno lo irás perfeccionando a base de vueltas, al principio sabrás de qué habla cada epígrafe e incluso lo expondrás en parte con tus propias palabras, pero poco a poco te saldrá más y más literal.
Un mago nunca llega tarde ni pronto, llega exactamente cuando se lo propone.