Abro este hilo para contar mi experiencia como opositor y ayudar a quien esté indeciso a tomar una decisión con fundamento.
Técnicos de Auditoría y Contabilidad (TAC) es una oposición del Ministerio de Hacienda del subgrupo A2. El motivo por el que la escogí es porque la mayoría de los destinos son en Madrid (mi ciudad) y porque considero que tiene el tercer ejercicio más fácil de superar de las oposiciones con las que habitualmente se la compara: Técnicos de Hacienda y Gestión de la SS (especialidad auditoría y contabilidad).
Las tres oposiciones comparten en gran medida el temario de los dos primeros ejercicios:
- Primer examen: economía y derecho (constitucional, administrativo, mercantil y civil).
- Segundo examen: contabilidad y matemáticas financiera. No obstante, aunque la normativa sea la misma, el formato de este examen es bastante diferente en las tres oposiciones.
Por lo que se refiere al tercer examen, este difiere tanto en formato como en temario para cada una de ellas:
- THAC: derecho tributario. Primera parte, preguntas cortas; segunda parte, tema para desarrollo, a sorteo.
- SS: derecho presupuestario y derecho laboral. Dos temas a desarrollar (uno de cada bloque), elegidos de entre tres, a sorteo.
- TAC: derecho presupuestario con algunos temas de tributario. Primera parte, preguntas cortas; segunda parte, tema para desarrollo, a propuesta del Tribunal.
Es esta última característica la que, a mi juicio, hace que sea más asequible superar el tercer examen de TAC, pues los temas propuestos por el Tribunal hasta la fecha han sido de los mismos dos bloques del temario.
He tardado 3 años en conseguir aprobarla. Ha sido en mi segunda convocatoria, pues en la primera no conseguí superar el segundo examen. Por mis estudios previos partía de un conocimiento nulo de las materias de la oposición, por lo que si alguien está en la misma situación, que sepa que se puede.
Mi rutina de estudio era bastante exigente: de lunes a viernes entrenaba por la mañana o por la noche (dependiendo del día) y el resto del día era estudio continuo. No descansaba asiduamente ningún día de la semana al completo, sino que los fines de semana me levantaba antes y paraba sobre las 7 de la tarde para dedicar algo de tiempo a pareja y amigos. Mi media de estudio eran 50 horas semanales. Por supuesto, se me olvidó lo que era salir por la noche.
Por lo que respecta al primer y el tercer examen solo hay una fórmula: los codos de toda la vida. Horas de estudio y memorización. Muchas. A mí personalmente, lo que mejor me venía era escribir los artículos hasta que salían perfectos. Se invierte mucho tiempo, pero para mí no hay mejor técnica de memorización. Por otro lado, yo no podía estudiar estas materias directamente de los apuntes que adquirí en la academia. Me desmoralizaba ver temas tan largos, así que también invertí mucho tiempo en confeccionarme unos resúmenes lo suficientemente amplios para abarcar el temario pero lo suficientemente esquemáticos para no agotarme solo con mirarlos. Pero en cualquier caso, para estos dos exámenes no hay truco: o te lo sabes, o no. Desde mi punto de vista, es difícil que los nervios te traicionen si vas con las suficientes horas de estudio. Yo nunca he suspendido estos exámenes.
El segundo es otro cantar. La contabilidad y las matemáticas requieren un trabajo abrumador. Y no solo de estudio puro y duro, sino de gestión del tiempo. Los exámenes de contabilidad son exámenes de 5 o 6 horas a resolver en 4, y eso de entrada puede parecer menos serio de lo que en realidad es. Yo, de hecho, suspendí porque los nervios me traicionaron y no supe gestionarme el tiempo como es debido.
Eso se aprende haciendo exámenes de otros años, pero a ese punto no se llega antes de invertir más de un año en estudiar la normativa contable y las leyes financieras. Y esto es igual para los que en la carrera vieran algo de contabilidad como para los que no, porque la contabilidad que se ve en la universidad será aproximadamente el 0,1% de lo que entra en la oposición.
Con la contabilidad no exagero al decir que en más de una ocasión se me cayeron las lágrimas de pura frustración, pero todo es cuestión de esfuerzo y dedicación. Por supuesto, hay gente a la que se le dará peor la memorización y mejor los ejercicios y, en consecuencia, le asuste más los otros dos exámenes.
Los tres exámenes deben prepararse a la vez. Es un error abismal creer que el tercero puede superarse con un poco de trabajo mientras se preparan los otros dos y con muchas horas de estudio tras superar la contabilidad. Eso solo es garantía de suspenso. Unicamente una semana antes de cada prueba se deben dejar de estudiar las demás.
Así que nada, espero que mi experiencia y consejos le sirva de ayuda a alguien. Opositar es una carrera de fondo, así que mi consejo es no fijar el horizonte en el corto plazo pero tener claro que con el esfuerzo suficiente, se consigue.
Por lo que se refiere a mi preparación, toda mi etapa de opositor he sido alumno de la academia CEF y me parece un gran centro.