Hola de nuevo, continúo con mi experiencia:
Tercer ejercicio
Estudié con los supuestos que nos mandaba el preparador, exámenes de años anteriores y los temas del 5º
En mi primera convocatoria tenía unos conocimientos limitados, así que me limité a cantar los artículos que me parecían más importantes y sencillos, hacer esquemas con las cosas más importantes de cada cuadernillo, y mirar exámenes de años anteriores.
Este año me pude permitir el lujo de cantar los temas según hacíamos ejercicios, así se aprovechaban mucho más las clases y no tardaba nada en hacer los deberes, y los temas se me quedaban mucho mejor en la cabeza. Dejé de cantar 2 semanas antes del examen.
Algunos temas hay que completarlos, sobre todo los del IRPF, por ello es importante hacer exámenes de años anteriores para ver por dónde van los tiros, o tener un buen preparador que os oriente.
Si miráis ejercicios de años anteriores veréis que entre las preguntas complejas hay otras relativamente sencillas o similares a las de otros años, que son suficientes para llegar al 5. Por ejemplo, en la parte de recaudación siempre hay un supuesto de responsabilidad, en el ejercicio 1 les gusta mucho las tercerías, recursos y las acciones civiles y penales…
Al igual que la contabilidad, es un examen muuy largo, por lo que hay que gestionar muy bien el tiempo. Practicar con el cronometro, aprox. 30 min por cada cuadernillo
Debido a la falta de tiempo, es importante contestar SOLO a lo que te piden, de la manera más concisa posible, sin enrollarse, y con referencia al artículo y si puede ser apartado y letra mejor. Hay que tener los conceptos muy claros y pensar rápido.
Uno de los mejores consejos que me dio el preparador es que hay que empezar leyendo el “se pide”. Así al leer el supuesto te fijas en los datos importantes. A veces dicen cosas que no vienen a cuento para despistar. El enunciado hay que leerlo sin prisa, pero sin pausa, entendiendo bien lo que te están contando.
Y como dicen los compañeros es recomendable no dejar ningún cuadernillo en blanco. Yo siempre contesté algo en todos los cuadernillos, aunque el primer año dejé varias preguntas sin contestar.
Orales
Sin duda la parte más dura de la oposición. Te absorben y te agotan.
En mi primera convocatoria lo llevé bastante bien, venía motivada después de aprobar los escritos y como no sabía cuál era el nivel de la gente fui confiada al examen. Luego me llevé un buen palo.
Suspender me dejó la autoestima tocada, y aunque pensé que lo había superado, al volver a los meses de los orales me volvió el bajón. Me rendimiento empezó a decaer y fui acumulando retraso tras retraso. Esto me generó una gran ansiedad, lo que a su vez disminuyó todavía más mi rendimiento. Estaba todo el día delante de los apuntes, pero las horas apenas cundían.
En el momento de máxima desesperación me vi obligada a buscar soluciones, y empecé con la meditación, hacer más deporte y comer sano para reducir la ansiedad y dormir mejor, y probé con el pomodoro para la concentración.
Me vino bien y por suerte me recuperé justo a tiempo para llegar al cuarto, aunque me tuve que meter mucha caña en las últimas semanas para compensar el tiempo perdido.
EL examen no me salió tan bien como me hubiese gustado, pero en parte sabía que iba a aprobar y eso me dio mucha energía, y los meses previos al quinto estuve muy concentrada y motivada a pesar del cansancio.
Fui al 5º mucho mejor preparada que al 4º y el examen me salió mucho mejor, pero saqué peor nota, lo cual me sorprendió,
Así que no tengo muy claro cuáles son las preferencias del tribunal en cuanto al ritmo y la literalidad.
Lo único que tengo claro es que hay que hablar con mucha fluidez y con seguridad, mirando a todos los miembros del tribunal y manteniendo la compostura, aunque creas que lo está haciendo mal.
Cumplir con los tiempos también es importante, sobre todo el tiempo global, aunque mejor que te quedé la exposición corta a pasarse. Respecto al tiempo de cada tema he oído de todo, aunque yo creo que lo ideal es hacerlo en 15 min +- 10 s. EN el cuarto tuve que compensar entre temas y creo que algo me penalizó, pero no mucho.
LA fluidez y la seguridad te la darán las vueltas. Cuantas más vueltas mejor, siempre y cuando tengan la calidad suficiente. Dar muchas vueltas de mala manera no sirve de nada. Tampoco hay que obsesionarse con hacerlo perfecto ya que eso es imposible. Hay que buscar el equilibrio entre calidad suficiente y mayor número de temas.
Y como dicen los compañeros, lo ideal es dar una vuelta a todo el temario los 2-3 días previos al examen, máximo 1 semana, para tenerlo todo fresco en la cabeza.
Los momentos de espera antes de entrar a cantar son también duros, de muchos nervios, pero luego empiezas a cantar y el tiempo pasa volando. Es como un cante más ante el preparador, aunque a veces los nervios te pueden jugar una mala pasada, sobre todo si llevas pocas vueltas, por eso hay que estar preparado para cualquier situación y tener estrategias para salir airoso de cualquier situación incómoda.