Por lo que me cuentan, hay algunos funcionarios que salen a tomar café por las cornisas. Está prohibido poner espejos en los baños. Un día creció un ajo en un macetero y hubo que cerrar la delegación y desinfectar todo. Por supuesto, te registran a la puerta para que no entre ningún crucifijo. O sea, igual que en todas partes.