Ferrara lleva razón, en el primero lo importante es saber de todo un poco, precisamente porque el temario es muy denso y normalmente se dejan pocos meses para prepararlo. Es normal también pensar que es inabarcable y que lo que estudias se va olvidando, pero por mi experiencia, lo mejor es intentar olvidar la fecha del examen y centrarse en los objetivos que te hayas puesto semana a semana, ya llegará el momento del repaso y de refrescar los temas más antiguos. Además, ten en cuenta que en este examen no son tan exigentes, así que no hay por qué llevar ningún tema perfecto.
Mi consejo es que estudies día a día, que respetes los descansos y que, cuando te pongan el examen delante, lo pelees hasta el final, por muy difícil que te parezca o muy rebuscadas que sean las preguntas. Piensa siempre que estás dentro hasta que te digan lo contrario. ¡Mucho ánimo!