Te cuento mi aspecto “personal”, porque fue mi Talón de Aquiles desde el primer día hasta el último.
Lo que a mí me restaba tiempo de estudio y me llevó a varios suspensos:
No confiar en mis temas (me los hice yo). Si el preparador te dice que el tema está bien y lo has cantado bien, no le quites credibilidad, ni compares tus temas con los de los demás, ni lo modifiques 20 veces más. Nunca va a estar perfecto. Con que saques un 5, sobra.
Ser muy perfeccionista y demasiado autoexigente. LO PEOR QUE PUEDES HACER. Más vale llevar todos los temas y aprender a llevarlos para defenderlos que pretender llevarlos todos como tú quieres. Aprende a cantar temas “mal”.
Compararme con los demás. Veía a todos mucho más listos que yo. Spoiler: no lo son. Pero aprovechaban muy bien el tiempo y eran constantes, cosa que yo no porque se me iba el tiempo con agobios, y nunca había tenido hábito de estudio. Así que lo primero: cuida tu diálogo interno.
Ligar la ansiedad y el agobio con estudiar bien y aprobar. Esto ha sido mi reconversión total porque nunca había estudiado tranquilo.
Aprender a estudiar relajado y sin agobios, me ayudó a fijar mejor los temas, rendir mucho, y confiar en mí.
Obsesionarme con el cronómetro y las horas de estudio. Solo veía que había cumplido sí había hecho X horas de estudio aunque no hubiera cumplido. Si había cumplido mis objetivos pero había tardado 2h menos o descansaba día y medio (lo necesitaba), me sentía culpable y ya iba desmotivado para el resto de semana. Hasta que aprendí a decirme a mí mismo: si los demás necesitan más tiempo para estudiar, es su problema, no mío.
Condicionar mi valía y mi inteligencia a mis resultados y al aprobado. Cuando entendí que esto no era para listos sino para gente que aguanta y es constante, estudié con menos presión porque no tenía que demostrar nada ni a mí ni a nadie. Simplemente son exámenes y requieren constancia. Segundo consejo: no eres una plaza, eres una persona que está estudiando para aprobar unos exámenes que le van a dar un trabajo de por vida. Y si no apruebas, esto es como estudiar 10 máster de fiscalidad juntos. Tercer consejo: aprobar o suspender no determinan tu valía ni tu falta de capacidad. Hay quien suspende por dejarse un tema y hay quien aprueba porque le toca el único tema que lleva para escribir (aquí ya hablo de thac).
Hablar demasiado con otros compañeros. Hay gente muy buena que son un apoyo fundamental y otros que es mejor que elimines del WhatsApp porque solo buscan compararse contigo, desmoralizarte y utilizarte, y cuando aprueban, se olvidan de ti. Sanguijuelas las justas. Los amigos, mejor que sean de fuera de este entorno, es lo más sano. Los demás, contacto not found. Ya los volverás a ver cuando trabajes, si es que los vuelves a ver.
Fijarme solo en la plaza y en la oposición y no ser agradecido en todo lo que me rodeaba (parece que solo eres agradecido cuando apruebas; puedes serlo incluso suspendiendo). Consejo (no quiero ser mr wonderful): sé agradecido con todo lo que tienes porque de verdad que incluso en la escuela y en el trabajo te vas a encontrar con personas que vienen de familias muuuy complicadas. No es todo tan brilli brilli como pensamos.
Pensar que solo hay vida en la AEAT. Cuando estaba ya desesperado y presenté mi “currículum” (doble grado y opositar a inspección) y vi que en todos los sitios me cogían (y ofrecían buenas condiciones), pude cantar (y presentarme a thac) con menos presión, porque sabía que había más cosas a parte de una plaza.
También es verdad que en su día me tomé unos meses de descanso para trabajar en un despacho/asesoría y ahí me di cuenta de todo lo que sabía, y eso me motivó para seguir pero también para saber que me podía ganar la vida en la privada.
Pensar que solo existe el opositor que se saca DADE y a los 2 años es inspector o técnico. Pues no. Hay quien lleva 12 años o más y va bando bandazos, se casa, tiene hijos, se toma meses de descanso, trabaja mientras en otro sitio, se las deja, se pasa incluso a agentes, etc.
Ver que hay muchos caminos para llegar a Roma (u otro sitio que no sea Roma) también me quitó la presión de “Oh Dios mío no soy el típico que viene de Icade y es inspector con 25 años, me voy a morir oh dios, qué mal”. Último consejo: no te fijes en la vida de los demás porque los demás también se están fijando en cosas que tienes tú y ellos no.
Perdón por el rollo. Pero si le sirve a alguien, genial❤️
Mucho ánimo y mucha suerte en el proceso, que es una mierda y a veces un sinsentido. Pero también se sale de esto y para bien siempre, de verdad, tanto si apruebas como si no.