Desde mi punto de vista, al haber estado esclavizado en la privada, tienes una motivación mucho mayor que cualquiera que no ha trabajado nunca, y no sabe la mierda vida laboral que te encuentras por ahí. Además, ya tienes hábito de sacrificio, con lo que sacrificarte en estudiar no debería ser un problema (aunque al final son ámbitos distintos y te das cuenta que tienen muchas diferencias, siendo ambas cosas sacrificadas).
Todo lo que llevas aprendido de la práctica profesional también lo tienes adelantado.
Como consejo: lo peor de opositar son los altibajos emocionales que te dan, porque cuando trabajas, sabes que al menos el sacrificio te reporta un sueldo al final de mes, pero aquí pasas muuuucho tiempo esforzándote en algo, que realmente no tienes seguridad que vaya a dar sus frutos (si bien, según dicen los veteranos, quien no se rinde se acaba sacando la oposición).
Ánimo en la aventura! y en los momentos malos acuérdate de tu anterior esclavitud laboral, seguro que eso te da ánimos para seguir