Hola jurista. En primer lugar, mucho ánimo con las oposiciones.
Yo diría que el problema es más bien de sueldo. Sí que hay dificultades de movilidad pero a día de hoy se debe reconocer que ha mejorado la movilidad con respecto a 2019, por ejemplo. Otra cosa es que haya gente que se quiere mover a su casa en 12 meses, como está sucediendo con los agentes de la hacienda pública. También hay que decir que en ese caso a lo mejor quien tenga esas pretensiones debería plantearse preparar unas oposiciones que no sean estatales.
Como bien se ha mencionado en varios mensajes, se dan tres circunstancias respecto del sueldo:
1º) El salario ha disminuido en términos reales entre un 10 y 15%. Es tan sencillo como coger los sueldos en importe bruto anual de los años 2019 y 2025 y compararlos ajustados por inflación.
2º) La carrera profesional no se ha actualizado. Hay técnicos de hacienda como técnico 2 con 15 años de experiencia. Hay técnicos de hacienda con 30 años de experiencia que están como técnicos 4.
3º) El aumento de competencias de los técnicos sin actualización en el sueldo. Parece lógico que si exiges más, pagues más. Sin embargo, los umbrales de comprobación han subido para los técnicos de hacienda, sin que se haya subido el sueldo. Esto se aprecia claramente tanto en inspección financiera y tributaria como en inspección de aduanas e impuestos especiales. En la última modificación (creo que ya penúltima) de la resolución de 24 de marzo de 1992 se subía el umbral de comprobación de los técnicos en inspección financiera a 5,7 millones de euros en general y 10 millones de euros en parcial. Sin la subida de sueldo que este aumento de competencia debería llevar aparejado.
En la práctica, y sabiendo que esto depende de cada regional de inspección financiera, yo diría que ahora mismo con carácter general hay técnicos de hacienda (competentes) haciendo inspecciones de hasta 30 millones de euros de facturación en el impuesto sobre sociedades. Yo conozco técnicos de hacienda haciendo grupos de unos 100 millones de euros. Pero he de decir que tampoco es lo normal. Sea como fuere, las sociedades de 30 millones de euros de facturación son sociedades muy grandes (también las de 10 y de 20) y en absoluto se corresponde con unas retribuciones de 50k euros brutos, que es lo que está cobrando ahora mismo la mitad de la plantilla de técnicos. Si se suben las competencias de los técnicos -circunstancia perfectamente lógica, en la medida en que es un cuerpo que cuenta con gente muy capacitada-, se debe ya no sólo pagar más actualizando la carrera profesional, sino subir las retribuciones de cada tramo. Y disminuir las diferencias retributivas con los inspectores de hacienda. Los técnicos de hacienda no tienen la culpa de que ahora mismo no haya suficientes inspectores competentes para hacer esas inspecciones con garantías.
Entre los técnicos de hacienda más jóvenes sí que hay problemas por la movilidad. Piensa que ahora mismo -esto sucede tanto en inspectores como en técnicos y agentes- los sueldos en hacienda se están convirtiendo en segundos sueldos. Y crecientemente el primer sueldo es el del marido. Eso explica mucha aspiraciones y reivindicaciones del colectivo. Que hasta cierto punto son nuevas y oscurecen las pretensiones de los técnicos más veteranos y más cualificados. En particular, la reclasificación al grupo A1 del cuerpo técnico. Demanda a día de hoy perfectamente razonable con el trabajo que tiene asignado el cuerpo técnico.
Sea como fuere, hay que decir que ese cambio en las aspiraciones es perfectamente legítimo. Como lo son las reclamaciones sobre la reducción de jornada. Pero el trabajo que hacen algunos técnicos -los más cualificados, sin duda- no se hace en el horario de trabajo. Porque es trabajo que tiene que salir sí o sí. Y ahí no hay tiempo que valga. Porque para bien o para mal, ahora mismo los técnicos de hacienda -cierto que no todos- son pura estructura de estado.
De todas formas, a día de hoy no vas a tener problema en moverte a Castilla la Mancha, jurista. Veremos en algún tiempo.